ESLOVENIA

1. Liubliana Lee nuestro post con las 10 visitas imprescindibles en Ljubljana Aunque Eslovenia destaca por su naturaleza, un viaje por este país no estaría completo sin la visita a su capital: Ljubljana. Pequeña, verde, coqueta, elegante o tranquila son algunos de los adjetivos que nos vienen a la cabeza cuando la recordamos. Entre sus monumentos más destacados se encuentran el castillo, que domina la ciudad desde una pequeña loma; la Plaza Prešeren, con su curioso “Triple Puente”; el Ayuntamiento gótico de 1484; el Puente de los Dragones o el Mercado Central. Y, por su puesto, no hay que perderse el agradable paseo junto al río Ljubljanica.

2. Bled Lee nuestro post con información ampliada sobre Bled Bled es la cuna del turismo del país y uno de esos lugares que hay que ver en Eslovenia sí o sí. El pueblo no es especialmente llamativo, pues tiene poco de pueblo y mucho de complejo turístico, pero su lago glaciar es una maravilla. Con su castillo sobre las rocas y su isla en medio de las aguas (donde se puede visitar una pequeña iglesia), el Lago Bled parece sacado de una postal. Además, hay una gran oferta de actividades (paseos en barca, kayak, ebike, senderismo, etc.) y es un buen punto donde establecerse para explorar el P.N. de Triglav y otros rincones naturales.

3. Garganta de Vintgar A menos de 5 km de Bled se encuentra otro histórico atractivo turístico de Eslovenia: la Garganta de Vintgar. Abierta al público en el lejano 1893, esta estrecha garganta sobre el río Radovna mide 1,6 km y puede recorrerse en poco más de una hora (ida y vuelta). El camino es sencillo y está formado por pasarelas y puentes de madera que sortean riscos, saltos de agua y pozas naturales. La ruta finaliza en la Cascada Šum, de 13 m de altura. La entrada es de pago, 10€, y solo se puede visitar en el horario establecido (cierra de noviembre a marzo).

4. Valle del Soca Lee nuestro post “Deportes de aventura en el Valle del Soca” Al oeste de Bled se encuentra el Parque Nacional de Triglav, el espacio natural más grande y espectacular de Eslovenia. Sus montañas forman parte de los Alpes Julianos y su pico más alto es el Triglav (2.864 m). Una de las zonas más bellas del parque es el Valle del Soča, atravesado por el río homónimo. Sus aguas turquesas son preciosas y el entorno es genial para practicar turismo activo. Nosotros hicimos kayak y Lupe se atrevió con el parapente. Tomad como referencia el tramo entre Bovec (localidad con mayor oferta turística de la zona) y Trenta.