ALEMANIA

1. Empezamos con Berlín, la capital del país germano que es quizá la ciudad menos “alemana” de todas. Pero tiene tantísimo que ofrecer que su visita es casi una obligación. Como también lo es conocer su interesante historia y visitar el famoso muro que mantuvo divida la ciudad durante 28 años. Adentrarse en su vibrante vida nocturna con clubes clandestinos y famosas discotecas de techno, no puede decirse que sea una obligación, pero por qué no, quizás también te apetezca hacerlo.

2. ¿Munich o Berlín? Esta es la pregunta que la mayoría de viajeros se hacen antes de visitar Alemania. La respuesta… ¡las dos! Si ya te hemos dicho que Berlín es un imprescindible del país, Munich y su impresionante Marienplatz con el edificio neogótico del ayuntamiento nuevo, también lo es.

3. Munich, Berlín y… ¿Frankfurt? Cada vez son más los viajeros que incluyen Frankfurt entre los destinos preferidos para conocer en Alemania. Esta ciudad de contrastes, además de ser un importante centro financiero internacional, ofrece un buen número de atractivos para todos los gustos. Lugares de interés histórico, una de las zonas con mayor concentración de museos de toda Europa y una animada vida nocturna. Frankfurt viene pisando fuerte.

4. No vayas a creer que en Alemania solo hay ciudades y asfalto. No, no es así y de hecho una de las mayores atracciones turísticas del país es la famosa Selva Negra. Este bello paraje natural no es ni selva, ni negra… más bien son bosques de ensueño, con caminatas para disfrutar plenamente de la naturaleza y encantadoras poblaciones como Friburgo, Baden-Baden o Gegenbach.

5. Precisamente en la Selva Negra se encuentra el imponente castillo de Hohenzollern, que reúne todos los requisitos que debe cumplir cualquier castillo de cuento que se precie. Murallas, torreones, almenas… ¿habrá también dragones en las mazmorras, princesas encantadas y valientes príncipes dispuestos a proteger con su vida a su querida amada? Sí, lo reconozco… soy fruto de una infancia Disney.